miércoles, 17 de febrero de 2010

Madrugadas en vela

El insomnio se sienta contigo en la cama, salva a Borb Bay con tus manos y espera la llegada de la energía eléctrica. Seriados televisivos se suceden en la pantalla más tarde. Las sábanas te sofocan, la pijama también. La madrugada sucede y avanza mientras el reggaeton en tus oídos se desliza. Las horas, pesadas como facturas telefónicas, caen despacio. Y justo a la hora en que todos se levantan para comenzar el día, el sueño tumba al insomnio de tu cama y te mece.

5 comentarios:

José D'Laura dijo...

Viejo truco de borracho para evitar esas resacas: comer con grasa ANTES del pote.

Vicsabelle dijo...

Hermoso, muy profundo y una realidad para aquellos que pasamos las noches cavilando...

saludos

Vicsabelle dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
des dijo...

La historia de mi vida, saludos.

la pequena arara dijo...

Ay José, no se bebió nada ese día.

Gracias Vicsabelle por hacer esquina.

Querido Des, la constante de cada escritor. Saludos.