martes, 24 de marzo de 2009

Primada de América, tercera en mi corazón

Cada quien tiene sus tres puntos en el mundo.(1) Y su mapa particular de paisajes, colores, sabores, olores. Como deja saber el nombre de este blog, la primera ciudad en mi corazón es ésta donde amanezco todos los días, la de Monumento, coches y sol. El llamado Primer Santiago de América, el domicilio de 30 caballeros que la distinguieron hasta que los valores se mudaron de barrio. La ciudad que me ha visto crecer y a la que he visto mudar de piel, ensanchar sus finales, elevar sus alturas y moldear sus tradiciones. Poco he dicho, y me siento ingrata al no expresar nada digno de la magnitud de la urbe más...(me callo aquí).

La segunda viene dada por la ilusión adolescente concebida y criada en los sábados de francés, quipes y jugo de chinola. Museos, calles, historias, arte y mundo se respiran en París, el mismo de la Piaf y Chanel, de la Torre Eiffel y su Bois de Boulogne (Bosque de Boloña), de sus boutiques, quesos y vinos. La ciudad para morir después de verla, la Meca que he de visitar al menos una vez en la vida, domicilio último a figurar en mi biografía. Ninguna descripción será suficientemente completa, diversa y justa, para la ciudad de luces y amores eternos.

Ahora, la tercera. Y no porque merezca menos, sino porque la conocí y aprendí a quererla después, cuando dejé de ser feliz e indocumentada. Cuando el pan de cada día se empezó a ganar a punta de teclazos y pies de fotos. Santo Domingo de Guzmán, la primada de este continente diverso y nuevo. Con toda la historia que espera ser contada, con el calor marino que nos sofoca, con sus noches de magia colonizante y sus modernidades envidiadas. Con el miedo a preguntar direcciones, con turistas y nativos incluidos, con todo y con nada, con sus negocios y avenidas de mar, con sus gárgolas y leyendas, con sus capillas de ensueño matrimonial y sus ferias de libro, con sus cantantes tentando la suerte. Con tanto, que tres días nunca serán suficientes para conocerte y amarte.



1. En varias revistas de circulación quincenal en el país, siempre se les pregunta a los entrevistados sobre tres lugares en el mundo para ellos.

lunes, 16 de marzo de 2009

La espera

Pero ésta no es como la de Hilma Contreras. Ahora estoy esperando, guardando las pocas palabras que me pueden surgir entre tanta desolación y recuerdos. Sin ceniza en la frente, pero con bastante respeto, guardo silencio, para las palabras vuelvan a habitarme, y comenzar de nuevo este camino que nunca he abandonado.

Y mientras tanto, hay que esperar. Lo nuevo de esta espera es la falta de café y la multitud de ansiedades rondando mis huesos.

martes, 3 de marzo de 2009

Vainas del tiempo

"El tiempo te da todo cuanto creas y destruyes", dice José Mármol. Y a mí, me ha pasado lo contrario, el tiempo no me ha dado ni para crear, ni para destruir. Una pierde cosas, pero otras quedan, me dice a mí misma Pedro Guerra. Y hoy, con el peso de no entender (ni querer hacerlo) nada, hablo con la única voz que tengo, en honor a la figura que dicen decidió hacer otro camino a partir del domingo 1 de marzo de este año: mi tío, Manuel Gil (tío Nolito).

El camino de la cobardía

Me dicen que te fuiste
por el camino de la cobardía
tomaste la cuerda de los desesperados
y el último aliento nos quitó tu risa serena
nuestra lluvia no llegará nunca para mojar tus manos
ni tu voz resonará
nada será suficiente para olvidarte
no podrán hacerme dudar de tu mirada
y cada lunes te veré llegar
como si el tiempo detenido en los años de mi felicidad
te trajera de nuevo
a mis ojos infantiles