lunes, 20 de octubre de 2008

¿Qué hiciste con el berro?

Podría (pero sin la fragancia aquella) contar paso por paso mi estancia en Jarabacoa este fin de semana. También pudiese (sin cortar la mata) dar detalles del nuevo libro de la cumpleañera de ayer, la poeta mocana Sally Rodríguez (ups! Lo siento maestra). Incluso debo confesar que cambié a un mago por recorrer con otra mirada la residencia nocturna de Dios.

Pero, mas, sin embargo, no obstante...Solo confesaré los ecos del Pico Duarte, la lectura animada de una nota luctuosa, otro lugar desde donde se puede ser tristemente expulsado y los múltiples usos del berro al precio de un four pack de Presidente (de la normal, gracias!!!!)

¿Quién da más...?

miércoles, 15 de octubre de 2008

Desahogo a un octubre 15

Es octubre con su lluvia. Es otro miércoles 15, pero los astros no tiritan de ningún color a lo lejos, ni a mediana distancia. La calle Del Sol no se acaba en la San Luis, ahora se prolonga sin coherencia hasta los pies verdes de una paz dictadora. ¿Dónde está la música que se quedó en el año de la bancarrota? ¿Dónde, dejamos la piel gastada del asombro y los ojos muriendo? ¿Qué podemos hacer para encontrar la esquina que no existe? ¿Cuándo despertaremos de la pesadilla que se construyó con parques, tecnología y amarillo pilsener? ¿Cómo volver a la mesa 31? ¿Cómo no curarnos nunca de esa enfermedad jodida y contagiosa inmune a Dios y sus promesas de eternidad? ¿Por qué tus palabras ahora son polvo de ese camino trasnochado que andamos inversamente? Es 15 de octubre, y ya no tengo compañero de cabecera.

lunes, 6 de octubre de 2008

Lo que no tiene precio

Hay cosas, y no lo tiene que decir Mastercard, que no tienen precio ni cotizan en Wall Street.

1. Cantar Daniela a dúo con Pedro Guerra (nadie lo supo, pero no fue por la hermanita de Saymon, déjense de eso), además de todas las canciones que mis vecinas izquierdas de concierto no se supieron.

2. Respirar el aire limpia pulmones de Jarabacoa y compartir con amigos y amigas la poesía, el vino, los bailes, los trasnoches y el río.

3. La dulce somnolencia de quien no tiene que ir a trabajar, porque...está de vacaciones!!!!!!!!!

4. La paz particular que me dan los autobuses y las carreteras. El calor milenario de la Zona Colonial. El café del palacio de la esquizofrenia, las cervezas del parque Duarte, el desayuno con vocación de candado Yale de La Cafetera, las madrugadas en los refugios pirateros.

5. Las interesantes manifestaciones de las clases (dom) mostrando su galantería en noches de premios y lujos.

6. Las carreteras del Sur, sus cactus y aromas, sus platos negroides, sus bailes, sus dulces. El calor pegajoso de San Juan. El encuentro con su gente, los cibaeños encontrándonos más allá de Bonao y sus fronteras.

7. Los sandwiches de la barra Payan. El son en las ruinas, la complicidad de la Plaza España, el Ozama con sus luces.

8. Mi papá disfrutando genuinamente un espectáculo de danza de La India.


(Había acumulado tantas cosas por contar, y hay gente esperando más detalles, pero la conformidad es a veces una virtud. Ya estamos de regreso, saludos!!!!!)