lunes, 20 de julio de 2009

Arena blanca

Estaba sentada frente al mar. Arena blanca con vetas coral, azul turquesa salpicando mis piernas, repiqueteando en mi cuerpo. Sol oculto, nubes jugando a cielo, brisa conspirando la caricia.

Estaba sentada frente al mar. Estrellas colgando de las nubes, la luna jugando a las escondidas con su brillo. La brisa conspirando de nuevo con los silencios, las palabras y los cuerpos.

Estaba caminando frente al mar. La misma arena de años atrás, el mismo cielo, la misma tarde muriendo, la misma ausencia, otra voz cortando el silencio.

Estaba sentada frente al mar. La mañana entintando de oro mis contornos. La misma brisa, el mismo sol, la misma arena inverosímil. El mismo paraíso lejano. Bávaro sigue ahí.

No hay comentarios: