lunes, 18 de enero de 2010

El silencio de Apeco

Periodista como soy, no puedo estar callada, menos entre colegas. La tristeza dominguera y sepulcral se mantenía a raya, a punta de la agenda mediática, Haití y su tragedia, los gajes del oficio maravilloso de García Márquez, los viajes, las historias. Llegaron amigos del difunto que esperábamos, personalidades culturales, fichas conocidas: ninguno logró callar nuestra charla improvisada en la entrada del Cementerio Municipal 30 de Marzo. Solo el silencio indescriptible y ceremonial del cortejo fúnebre y el ataúd disolvieron la cofradía y enmudecieron nuestros relatos. El mismo silencio que acompañó al maestro de la fotografía en vida, y cuyo cuerpo despedimos, se apoderó de los contornos de la tumba en ese domingo de adiós sencillo y sincero. Nadie hizo comentarios por lo bajo, ningún llanto estrepitoso desordenó los pasillos lúgubres de los lechos eternos. Las lágrimas corrían discretas, las sonrisas de satisfacción por haberle conocido asomaban sutiles. La despedida de Apeco fue como su vida, tan silenciosa como una fotografía: que en su intensa mudez nos entrega un pedazo del mundo y crea un mundo nuevo.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

hola Periodista poeta si me lo permites te dejo un poema de un ilustre escritor mexicano J. EMILIO PACHECO.
fragmento:
"Las cosas hoy dispersas se reúnen
y las que están más próximas se alejan:

Soy y no soy aquel que te ha esperado
en el parque desierto una mañana
junto al río irrepetible en donde entraba
(y no lo hará jamás, nunca dos veces)
la luz de octubre rota en la espesura.

Y fue el olor del mar: una paloma,
como un arco de sal,
ardió en el aire.

No estabas, no estarás
pero el oleaje
de una espuma remota confluía
sobre mis actos y entre mis palabras
(únicas nunca ajenas, nunca mías):
El mar que es agua pura ante los peces
jamás ha de saciar la sed humana.

Paco Nadal dijo...

Hola Daniela. preciosa descripción de los sentimientos en un funeral. Y en cuanto a lo de Haití... espero que no se nos olvide en cuanto pase el huracán mediático. Un beso.

Anabelle Pérez dijo...

No tengo palabras...

Jorge Ampuero dijo...

En cada funeral siento que es mejor refugiarse en la resurrección y la inmortalidad de nuestros mejores sueños.
Interesnate blog.

Saludos...

Anónimo dijo...

Tus palabras describieron lo que vivi ese dia

la pequena arara dijo...

Gracias a los anónimos por hacer esquina.

Paco, tus palabras me honran.

Anabelle, se te quiere.

Jorge, gracias y bienvenido.

Milagros Rodríguez dijo...

Ayyyy Apequilloooo, como él mismo decía! cuánto lamento no haber podido verlo en su partida... pero cuánto disfruto recordar todos los momentos vividos junto al gran maestro!

Por lo menos queda la satisafacción de que logramos inmortalizarlo en el documental "Apeco Puro: testigos de su vida" realizado junto a mis amigas Judit, Lusbania y Maricela.

Ay Apequilloooo! Tus recuerdos siempre permanecerán en nuestras mentes!