lunes, 20 de octubre de 2008

¿Qué hiciste con el berro?

Podría (pero sin la fragancia aquella) contar paso por paso mi estancia en Jarabacoa este fin de semana. También pudiese (sin cortar la mata) dar detalles del nuevo libro de la cumpleañera de ayer, la poeta mocana Sally Rodríguez (ups! Lo siento maestra). Incluso debo confesar que cambié a un mago por recorrer con otra mirada la residencia nocturna de Dios.

Pero, mas, sin embargo, no obstante...Solo confesaré los ecos del Pico Duarte, la lectura animada de una nota luctuosa, otro lugar desde donde se puede ser tristemente expulsado y los múltiples usos del berro al precio de un four pack de Presidente (de la normal, gracias!!!!)

¿Quién da más...?

4 comentarios:

Alexei Tellerias dijo...

qué fue lo que hiciste con el berro!?!?!?!?!?!?!?!

la pequena arara dijo...

Pague alante y después yo suelto la lengua...

Augusto Bueno dijo...

A veces hasta tientan a uno, en verdad, qué es eso de berro y todo... Le pasó igual a caperucita o el diablo le dio de ver que no era necesario.
Si el berro es muy bueno para la cocina...

la pequena arara dijo...

Como ya dije, el que quiera saber, que pague el precio, se puede llegar a acuerdos, Augusto.