lunes, 6 de octubre de 2008

Lo que no tiene precio

Hay cosas, y no lo tiene que decir Mastercard, que no tienen precio ni cotizan en Wall Street.

1. Cantar Daniela a dúo con Pedro Guerra (nadie lo supo, pero no fue por la hermanita de Saymon, déjense de eso), además de todas las canciones que mis vecinas izquierdas de concierto no se supieron.

2. Respirar el aire limpia pulmones de Jarabacoa y compartir con amigos y amigas la poesía, el vino, los bailes, los trasnoches y el río.

3. La dulce somnolencia de quien no tiene que ir a trabajar, porque...está de vacaciones!!!!!!!!!

4. La paz particular que me dan los autobuses y las carreteras. El calor milenario de la Zona Colonial. El café del palacio de la esquizofrenia, las cervezas del parque Duarte, el desayuno con vocación de candado Yale de La Cafetera, las madrugadas en los refugios pirateros.

5. Las interesantes manifestaciones de las clases (dom) mostrando su galantería en noches de premios y lujos.

6. Las carreteras del Sur, sus cactus y aromas, sus platos negroides, sus bailes, sus dulces. El calor pegajoso de San Juan. El encuentro con su gente, los cibaeños encontrándonos más allá de Bonao y sus fronteras.

7. Los sandwiches de la barra Payan. El son en las ruinas, la complicidad de la Plaza España, el Ozama con sus luces.

8. Mi papá disfrutando genuinamente un espectáculo de danza de La India.


(Había acumulado tantas cosas por contar, y hay gente esperando más detalles, pero la conformidad es a veces una virtud. Ya estamos de regreso, saludos!!!!!)

4 comentarios:

Alexei Tellerias dijo...

Si, hay muchas cosas que no tienen precio.

Carlos Nuñez dijo...

Comadre, usted esta muy existencialista. Pero es verdad, para TODO LO DEMAS esta Master Card.

Augusto Bueno dijo...

Ay!, cuanto extraño el Payams de Santiago.
Que bueno que disfrutaras tus merecidas vaca, que bueno que estás aquí de nuevo aunque ya tarde.

Augusto Bueno dijo...

Como hay cosas no tienen precios, tampoco el vuelo, ni las manos, ni el dolor, ni nada que nos haga humano.