lunes, 16 de marzo de 2009

La espera

Pero ésta no es como la de Hilma Contreras. Ahora estoy esperando, guardando las pocas palabras que me pueden surgir entre tanta desolación y recuerdos. Sin ceniza en la frente, pero con bastante respeto, guardo silencio, para las palabras vuelvan a habitarme, y comenzar de nuevo este camino que nunca he abandonado.

Y mientras tanto, hay que esperar. Lo nuevo de esta espera es la falta de café y la multitud de ansiedades rondando mis huesos.

2 comentarios:

Víctor Manuel dijo...

A veces las palabras vienen cuando uno menos las espera. Saludos.

la pequena arara dijo...

Tienes toda la razón, Víctor Manuel. Gracias por pasar por aquí.