domingo, 31 de mayo de 2009

Error involuntario

Por razones saludables ajenas a mi voluntad, he cometido el error de no luchar el viernes, como siempre. Así que lo debo para la siguiente vez. Ya volveremos a vernos las caras: Ares, la poesía y yo. No pido perdón, para qué, si sé que siempre me perdonan los vivos de mi tristeza, los sobrevivientes de mi locura y a los muertos de mi felicidad no les importa.

3 comentarios:

José D'Laura dijo...

Esperaremos, esperaremos. Que el encuentro con la botella está marcado en nuestro destino.

des dijo...

Tendremos que esperar, mientras no nos lo hagas de nuevo.

la pequena arara dijo...

Pues sí que lo he hecho en otras ocasiones solo que me he acogido a una de las enmiendas de Sabina: "no pido perdón, para qué si me van a perdonar..."

Pero cuando lo he hecho es porque me he ido a vivir la poesía, que es mucho mejor que escribirla.